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ADMINISTRACION Y GOBIERNO ELECTRONICO EN EL ESPACIO LOCAL
Ambos viejos conceptos ahora están gozando de un apellido cada vez más recurrente, asociado al avance de las Tecnologías de la información y comunicación –TICs- , se trata del cada vez más importante concepto de lo “digital, electrónico o en línea”. Así, se habla del gobierno electrónico (en cualquiera de sus escalas) que, conceptualmente, incluye la “administración electrónica” y la también llamada “democracia digital”. Una simple definición de Gobierno electrónico o en línea (e-government en inglés) nos remite al uso que hace el estado de las TICs (que no sólo supone acceso y uso de internet como se cree mayoritariamente sino a la utilización del teléfono, fax, tv cable, computadora personal, etc), con el objetivo de hacer más simple algunos procedimientos administrativos y ahorrar costos, lograr mayor eficiencia de los servicios públicos y transparentar determinadas acciones o trámites (administración electrónica) y ciertos procesos políticos como ampliar y difundir información de interés para la comunidad abriendo canales para la participación real de la ciudadanía en el diagnóstico, toma de decisiones y control de las políticas públicas (democracia digital).
La conjunción de dos factores principales está llevando a un vertiginoso desarrollo de estas prácticas; por un lado, la permanente demanda de transparencia, descentralización y participación y, por otro, el desarrollo tecnológico impresionante que han experimentado las formas y herramientas de transmisión de la información. | Las impresionantes cifras: Recientes estudios de organismos internacionales (PNUD, Naciones Unidas por ejemplo) nos muestran con espasmo el desarrollo y crecimiento de la “industria que transmite información” desde cualquier lugar del planeta a una velocidad cada vez mayor en forma de texto, voz o video, algo sin precedente en la historia de la humanidad. “mientras el teléfono tardó 75 años en tener 50 millones de usuarios, internet sólo ha necesitado de cuatro años para tener el mismo número”, “en 1988 sólo 8 países estaban conectados a la red, pasando a ser 214 el año 2000, lo que se traduce en un crecimiento exponencial de usuarios también; en 1981 eran apenas varios miles, en 1995 ya sumaban 16 millones, para fines del 2000 se estima que superaban los 400 millones de usuarios y para el 2005 se calcula que estos bordeaban los 1.000 millones…” Los sitios Web han sufrido una notable escalada también; existían menos de 20 millones de sitios Web en el año 1993, para finales del año 2.000 los sitios ya superaban los 2.000 millones. Se calcula que cada día se suman 7,3 millones de nuevos sitios. El aumento de productividad en la industria, especialmente desde 1990, no tiene parangón; “si la industria automotriz hubiera experimentado el mismo crecimiento de productivida, un automóvil costaría hoy día tres dólares” (informe desarrollo humano PNUD, 1999). |
¿Qué es la Democracia Digital? Está instalada y aceptada la idea que la introducción y masificación de las tecnologías de la información –TICs-, especialmente internet, es un objetivo deseable para la mejoría de la participación ciudadana y de la gobernabilidad. La presencia de las TICs está dando un nuevo aliento a las relaciones en la política, posibilitando la participación directa de los ciudadanos en los sistemas de gobierno, evitando intermediaciones y optimizando así el proceso representativo, pero sobre todo, ampliando el proceso participativo, expandiendo la democracia participativa o directa. Todas estas consideraciones apuntan a consolidar un fenómeno común relacionado con el fortalecimiento de la democracia. Un nuevo paradigma de participación ciudadana estaría en ciernes, aunque muchos aún no se dan cuenta o no quieran asumirlo. Con el desarrollo de las TICs la democracia ya no será la misma. Especialmente cuando lo que el ciudadano busca es cercanía con los nodos donde se toman decisiones de políticas públicas. Ese Estado lejano, irascible, medio gris y rígido (del tipo guerra fría) pronto debería ser parte de la historia. La democracia digital no es más que una nueva forma de participación ciudadana, es decir, un nuevo proceso de interacción entre gobierno y sociedad más cercana y directa dada las características de instantaneidad y atemporalidad que las tecnologías de la información nos permiten. Hay quiénes ven en ellas todo lo contrario; frialdad y lejanía, pero ¿que es más cercano y directo?, ¿escribirle un correo electrónico o chatear con las autoridades desde el hogar o un lugar público o intentar conseguir una audiencia para que en cinco o diez minutos puedas exponer la situación sin la certeza que te están escuchando a cabalidad?. Ya conseguir una audiencia es difícil en la sociedad de masas. Lograr ser escuchado con atención más aún. Sin embargo, actualmente, es más fácil que la autoridad –cualquiera sea- lea y conteste el mail desde la tranquilidad de su casa u oficina, concentrado y haciéndose responsable de lo que dice. La “Brecha Digital” La “brecha digital” se entiende como la distancia producida entre las comunidades con mayores avances en el uso intensivo de los medios de producción y transferencia de información versus aquellas en que la utilización de estas herramientas es más precaria o inexistente que, lamentablemente, constituyen mayorías en Chile y en el mundo.La brecha digital es un resultado más de la inequidad en la distribución de ingresos y rentas entre los paises y sus comunidades. Si bien el uso de tecnologías de la información y su materialización por ejemplo en el acceso a internet se ha expandido en el último periodo, ésta sigue el patrón de desarrollo de las demás esferas del quehacer político, económico, cultural, militar y social actualmente vigente; las comunidades pobres siguen siendo pobres e incluso más pobres (en la mayoría de los planos) y las comunidades desarrolladas o ricas continúan su desarrollo vertiginosamente.Mientras algunos avanzan, otros no solamente se estancan sino retroceden en el peor de los casos. Esa “zona” entre ambos acontecimientos es lo que se ha denominado “brecha o fractura digital”.Las inquidades se reproducen en diferentes escalas y niveles; entre naciones, dentro de las naciones entre ciudades y dentro de las ciudades entre comunidades y así sucesivamente. |